El petróleo vuelve a sacudirse con fuerza en la jornada de este jueves, en el que el crudo WTI trepó de 11,5% a u$s111,70 el barril, mientras el Brent escaló 7,7% a u$s108,92. El movimiento se dio tras el esperado mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que dejó señales ambiguas y reavivó las preocupaciones por una posible escalada en el conflicto de Medio Oriente.
Hacia el cierre de la rueda se conoció que Irán está elaborando un protocolo con Omán para gestionar el tráfico marítimo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, según informaron medios locales. Sin embargo, los futuros del petróleo aún se mantienen arriba de los u$s100 por barril.
Analistas del mercado coinciden en que el petróleo reaccionó menos a hechos concretos que a un cambio en las expectativas. “El crudo no negocia esperanza, sino riesgo y acceso”, explicó Stephen Innes, de SPI Asset Management, al señalar que el mercado volvió a inclinarse hacia un escenario de escasez.
En la misma línea, desde FXEM remarcan que la falta de una salida diplomática clara y las amenazas sobre infraestructura energética y rutas marítimas refuerzan la presión alcista. Incluso en un escenario de descompresión, advierten, la normalización del suministro sería gradual debido a daños logísticos y mayores riesgos de seguridad.
Hacia el cierre de la rueda se conoció que Irán está elaborando un protocolo con Omán para gestionar el tráfico marítimo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, según informaron medios locales. Sin embargo, los futuros del petróleo aún se mantienen arriba de los u$s100 por barril.
Analistas del mercado coinciden en que el petróleo reaccionó menos a hechos concretos que a un cambio en las expectativas. “El crudo no negocia esperanza, sino riesgo y acceso”, explicó Stephen Innes, de SPI Asset Management, al señalar que el mercado volvió a inclinarse hacia un escenario de escasez.
En la misma línea, desde FXEM remarcan que la falta de una salida diplomática clara y las amenazas sobre infraestructura energética y rutas marítimas refuerzan la presión alcista. Incluso en un escenario de descompresión, advierten, la normalización del suministro sería gradual debido a daños logísticos y mayores riesgos de seguridad.
Dejanos tu comentario